Mención 2007
FARMACIA GARCIA-ESTAÑ . Murcia
descripcion fotos
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Arquitecto:Javier Peña Galiano / Promotor:María Rosario García-Estañ López / Constructor:Pórtico & Aldaba, S.L. / Colaborador:Malte Eglinger - Maud Thiery
La Farmacia de García-Estañ está situada en la carretera que atraviesa el pequeño pueblo de San Gines, en plena huerta de Murcia. Es un equipamiento importante en la zona que necesita generar una identidad clara y referencial, debe ser visto. La decisión inicial del proyecto consiste en la elaboración de una  fachada compleja que trata de dar respuesta a estos condicionantes. 

El local esta ubicado en una esquina con su fachada de menor longitud hacia la carretera. La construcción de una sección gruesa permite dar continuidad y presencia a la fachada en toda su longitud. Así, las visiones sesgadas del alzado más largo, que es perpendicular a la carretera, adquieren relevancia. Esta sección queda definida mediante distintos planos de vidrio en el exterior y unos estantes de metacrilato integrados en el interior. Las estanterías se usan en el interior para colocar los productos y sirven también como un escaparate que los exhibe hacia el exterior. 

La definición de una identidad diferenciada en el entorno de la carretera se consigue mediante el uso de una geometría quebrada. Su condición cinética ofrece múltiples matices a las visiones en movimiento desde el coche. Además, la multiplicidad de planos, vidrios y transparencias da lugar una imagen cambiante a lo largo del día. 
Desde dentro, la fachada sirve para fragmentar las vistas del entorno. Se crea un paisaje interior con planos cercanos del mobiliario alternados con vistas quebradas o reflejos del entorno inmediato. 

La geometría quebrada de la fachada se traslada al interior mediante un techo continuo de plástico translucido que caracteriza la iluminación. Los distintos planos configuran una topografía interior que permite establecer una gama de intensidades para la luz. La superficie de luz cambiante da lugar a una visión cinética del interior. Durante el día se utiliza una gama de colores blancos, mientras que por la noche aparecen distintos matices de fluorescencia en verde.   

La atención al público de la farmacia se desarrolla mediante una secuencia de situaciones desde la calle hacia el interior. El primer umbral, situado en la acera, se cualifica con mobiliario urbano y una palmera. A continuación, el acceso se construye mediante el movimiento de apertura de unas piezas de fachada mientras la acera se prolonga con la rampa y la escalera hasta el interior del local. Allí, unas gradas sirven como espacio de espera junto al jardín aromático antes de ser atendido en el mostrador. 
Los servicios personalizados así como los lugares de trabajo y almacenamiento se sitúan a continuación del mostrador en un gran espacio alargado que se puede compartimentar mediante grandes puertas correderas de vidrio tratadas con imágenes de paisaje (Tokio, los flamencos de las salinas y al fondo un camino para evadirse después de un duro día de trabajo).