Casa¿Estudio LaM es un proyecto pionero que nace
con un doble objetivo: servir como sede de LA MIRATECA ESTUDIO S.L. y, al mismo
tiempo, ser el primer prototipo de vivienda modular desarrollada por el equipo
mediante SISTEMA
LaM, un modelo de construcción industrializada, tecnológica y autosuficiente.
Este
sistema se basa en módulos
tridimensionales de 3,6 metros, pensados para ser transportados
y ensamblados fácilmente en obra. Fabricados con acero galvanizado y
aislamiento de EPS, permiten una construcción rápida, precisa y eficiente
energéticamente. Además, el proyecto genera su propia energía, pudiendo
funcionar desconectado de la red eléctrica.
Ubicado
en una parcela con pendiente en Molina
de Segura (Murcia), el conjunto se organiza en dos estructuras
diferenciadas: la planta
baja, en hormigón encofrado, se adapta al terreno como una
excavación; y la planta
superior, la vivienda, se ensambla con módulos metálicos que
parecen flotar sobre el paisaje. Esta dualidad permite unir dos formas de
construir: encofrado artesanal e industrialización modular.
El
acceso al estudio y a la vivienda se realiza de forma separada, como una
experiencia sensorial: caminar al trabajo es un recorrido que estimula la
vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto, gracias al entorno natural y al
diseño del paisaje.
La
planta baja organiza funciones como el estudio, el garaje, zonas técnicas y un
espacio expositivo, conectados por un eje central que imita una ¿calle¿
interior. Desde aquí, se asciende a la vivienda mediante una rampa integrada en
la propia lógica modular, generando un recorrido arquitectónico fluido.
La
vivienda
se compone de 20 módulos agrupados en zonas de día, noche, patios y porches. Su
envolvente está formada por una piel
metálica blanca ondulada que regula la luz, la privacidad y el
clima, con ventanas que actúan como puertas basculantes para conectar interior
y exterior. Las zonas húmedas se iluminan cenitalmente y el resto de la casa se
abre al paisaje con control solar.
La
cubierta, accesible desde el salón, alberga un solárium, un mirador 360° y placas solares,
combinando sostenibilidad con calidad de vida.
En
conjunto, el proyecto busca una experiencia
espacial continua, donde no hay principio ni fin claros,
integrando el estudio y la casa en una misma unidad funcional y estética. La contraposición entre el hormigón
rudo del estudio y el blanco tecnológico de la vivienda
enfatiza su carácter experimental y su vocación de mostrar nuevas formas de
vivir y construir.
Casa¿Estudio
LaM no es
solo un espacio habitable o de trabajo, sino una declaración arquitectónica que
une tecnología, eficiencia y sensibilidad hacia el entorno.